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Samarkanda y los Metzeler Karoo3, por Miquel Silvestre

20 julio 2016

Samarkanda y los Metzeler Karoo3, por Miquel Silvestre

Miquel Silvestre, viajero, descubridor, escritor y embajador Metzeler Karoo 3, ha cerrado un capítulo en su vida: Asia. Al menos, momentáneamente. Y lo hace con un libro: el más grande de los continentes es el protagonista de su libro “Nómada en Samarkanda”, publicado este año y el tercer de sus relatos de aventuras tras “Diario de nómada” y “Un millón de piedras”.
 
La aventura fluye en sus páginas, una aventura que llevó a Miquel de una moderna capital, Estambúl, a Samarcanda, la antigua capital del imperio de Tamerlán. Siguiendo la Ruta de la Seda, Silvestre deshace el camino de su propia vida. En 2009, entonces un inexperto aventurero, realizó su primera gran ruta que supuso una profunda transformación personal.
 
Cuatro años más tarde regresa para redescubrir y reflexionar como aventurero profesional. Otra manera de viajar para una misma aventura. Esta vez lo hizo con su BMW R1200 GS calzada con el entonces nuevo Metzeler Karoo3. Desde Metzeler España se le proporcionó a Miquel Silvestre un solo juego para llegar a su destinación. Sin ningún tipo de ayuda o proveedor extra, los Karoo3 debían resistir 5000 kilómetros hasta Samarcanda sobre uno de los terrenos más duros e inhóspitos de la tierra.
 
Porque la imagen de Asia siempre estará vinculada a culturas exóticas para el hombre occidental, que habitan en el delta del Mekong o la Isla de Honshu. Pero el verdadero corazón de Asia, geográficamente y espiritualmente, está en lugares como Samarcanda, cuyos paisajes son agrestes, salvajes y aún puros. Pistas abiertas en la estepa, piedras, barro y carreteras con asfalto pésimo. Y todo con temperaturas ambiente que rondaban los 40º en las zonas semidesérticas con una moto de 130cv que, en orden de marcha (líquidos, maletas, carga y pasajero incluido), pesa más de 350kg.
 
Aún así, Miquel Silvestre quedó muy satisfecho con el resultado: tras los 5000 kilómetros en estas condiciones, el testigo de desgaste de los Karoo 3 mostraba como el taco había perdido medio centímetro de altura. Aún le quedaba unos cuantos miles de kilómetros, además de no mostrar signos preocupantes en la banda de rodadura, como rajaduras o tacos arrancados. Miquel montó un juego nuevo de Karoo 3 que le llegó por mensajería express en un taller Uzbeko y volvió por el mismo camino. Todo ello está relatado en una serie de videos donde da testimonio de ello en su canal de Youtube. Así es Miquel, sin trampa ni cartón.

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